lunes, 7 de junio de 2010

Imágenes Señor de Sipán

• Ubicación:


• Tumba Señor de Sipán:



• Señor de Sipán:


- Vestimenta:


• Museo:




• Video:

martes, 1 de junio de 2010

Señor de Sipán

• Historia
La cultura Moche o
Mochica se desarrollo a lo largo de en la franja norte de la costa peruana. Aquí se han ubicado los restos arqueológicos de esta cultura expresados en templos, pirámides truncas, palacios, obras de irrigación, fortificaciones y cementerios, con elementos característicos de esta.

La cultura Mochica culto al dios Ai Apaec, aunque también adoraron al mar y la Luna. Tenían una cosmovisión especial en su percepción sobre la muerte. Para ellos la muerte no era el final, era una parte de la vida en otra esfera, por esto en la sepultura se contaba con provisiones y bienes que podrían ser utilizados por la persona durante su camino. Por el tipo de ofrendas o bienes que acompañaban al cuerpo se reflejaba las funciones que habían desempeñado la persona en el mundo y en la sociedad.

Se cree que este señor ocupaba la cúspide de la jerarquía social y política como un semidiós. En su tumba se encontraron orejeras de alto valor, tocados y túnicas entre otros objetos.

Sobre el señor de Sipán, Walter Alva dice que “su deteriorada osamenta nos permite saber que murió a una edad promedio de 40 años y que, con excepción de una incipiente artritis, gozaba de buena salud. Su estructura corpórea demuestra poco trabajo físico y el escaso desgaste dental habla de una dieta especial. Esto le permitió alcanzar una estatura de 1.67 m (alta para su época).


• Ubicación

Su descubrimiento se realizó en el centro poblado de Sipán, anexo de Saltur y perteneciente al distrito de Zaña en el departamento de Lambayeque.


•Tumba del señor de Sipán:
a)

Señor de Sipán

El Señor de Sipán fue un antiguo gobernante del siglo III. El arqueólogo peruano Walter Alva, junto a su equipo, descubrió la tumba del Señor de Sipán en 1987. El hallazgo de las tumbas reales del Señor de Sipán marcó un importante hito en la arqueología del continente americano porque, se halló intacto y sin huellas de saqueos, un entierro real de una civilización peruana anterior a los Incas.
-

Vestimenta

En la vestimenta de este guerrero y gobernante que medía aproximadamente 1.67 m y que falleció a los tres meses de gobernar; destacan las joyas y ornamentos de la más alta jerarquía como pectorales, collares, narigueras, orejeras, cascos, cetros y brazaletes. Predominan en estas piezas el uso del oro, de la plata, del cobre dorado y de las piedras semi-preciosas. En su sepulcro, se hallaron más de 400 joyas. El collar de oro y plata es un símbolo religioso de los dioses principales, el Sol y la Luna.
- ADN
Tipo de sangre Rh negativo, lo cual indica que tenía un tipo de sangre poco común. Su deteriorida osamenta nos permite saber que murió a una edad promedio de 40 años y con excepción de una incipiente artritis gozaba de buena salud. Su estructura corpórea demuestra poco trabajo físico y el escaso desgaste dental habla de una dieta especial. Esto le permitió alcanzar una estatua de 167 cm ( alta para su época ).

b) El sacerdote
Debajo de la tumba del Señor de
Sipán, se encontraron dos tumbas, la del sacerdote y, más abajo, la del Viejo Señor de Sipán.

En la tumba del sacerdote, se hallaron piezas que señalaban que fue uno de los personajes principales de la Civilización Mochica. Después se le realizaron unos análisis que indicaban que fue contemporáneo al Señor de Sipán. Dentro de la tumba encontraron símbolos religiosos como el sol y la luna, la copa o el cuenco destinados a los sacrificios, una corona de cobre bañado en oro adornada con un búho con sus alas extendidas y otros elementos para el culto a la Luna y el Sol.


c) El viejo Señor de Sipán

Sin embargo, por los mismos análisis de ADN, se ha probado que con diferencia de cuatro generaciones, el Viejo Señor de Sipán era un antepasado directo del mismo Señor de Sipán, por lo que se podría pensar en una alta jerarquía hereditaria. En su tumba se hallaron los restos de una mujer joven y una llama.


• Museo

Vista la importancia del hallazgo, Walter Alva impulsó la construcción de un museo llamado Tumbas Reales de Sipán, que fue inaugurado en el año 2002. Está ubicado en Lambayeque, y se ha inspirado en las antiguas pirámides truncadas de la prehispánica Civilización Moche, (siglo I a VII d. C.). El museo custodia más de dos mil piezas de oro.

Obviamente, el principal atractivo es la tumba del Señor del Sipán, con sus acompañantes y sus respectivos ajuares funerarios.


jueves, 22 de abril de 2010

Choquequirao fotos


Choquequirao









Rutas y acceso



Arquitectura

Biodiversidad

  • El zorro

  • El puma

  • El picaflor

  • El tucán de altura


  • El gallito de las rocas





miércoles, 21 de abril de 2010

Restos arqueológicos

Choquequirao

Choquequirao quiere decir: cuna de oro, son las ruinas de una ciudad inca situada entre las estribaciones del nevado Salcantay, al sur del Perú. Los restos arqueológicos de Choquequirao están conformados por edificios y terrazas distribuidas en diferentes niveles, desde el nivel más bajo Sunch'u Pata hasta la cima truncada más alta, la cual fue nivelada y cercada con piedras para formar una plataforma con una área aproximada de 150 metros cuadrados.
Choquequirao es conocida como la "hermana sagrada" de Machu Picchu por la semejanza estructural y arquitectónica con ésta. Recientemente, estando parcialmente excavada, ha despertado el interés del gobierno peruano por recuperar aún más el complejo y convertirlo en una alternativa más accesible para los turistas interesados en conocer más acerca de la cultura inca.

Ubicación geográfica
Se encuentra a 13° 32' latitud sur y 72° 44' longitud oeste. Se ubica a 3033 metros sobre el nivel del mar, al norte del valle del
río Apurímac, en la provincia de La Convención en el departamento del Cusco. Desde el sitio arqueológico se posee una extraordinaria vista hacia la vertiente de Río Blanco y del Cañón del Apurímac; y a lo lejos, se divisa el fabuloso nevado Salcantay.

Formas de acceso
La vía terrestre es la única forma posible de alcanzar la ciudadela de Choquequirao. La ruta más conocida es tomando la carretera rumbo a Abancay y en el km. 154 elegir el desvío que lleva al pueblo de Cachora, desde allí se debe realizar una caminata cuesta arriba de unos 30 km, cuyo recorrido alcanza los dos días de duración. También es posible acceder por otros poblados aledaños, sin embargo, la ruta puede ser accidentada. La única manera de llegar al recinto arqueológico es a pie. Tras largas caminatas, se puede llegar desde distintos poblados aledaños. Desde el cusco se puede viajar hasta el poblado de Cachora (Apurímac) por alrededor de 30 kilómetros en un camino en zigzag, mediante una caminata de unos 4 días que puede ser hecha en mulas o a caballo. Las jornadas tienen una duración promedio de cinco a seis horas cada día Se accede desde los centros poblados de Cachora, Huanipaca, Huancacalle, Santa Teresa y Mollepata, mediante caminos peatonales, pasando por los pisos ecológicos de puna baja, puna alta y las faldas del Nevado Salqantay. En el camino ha Choquequirao no hay hoteles ni albergues pero si hay zonas para acampar aunque no se cuenta con servicios básicos. Es recomendable llevar abundante líquido, sales rehidratantes y pastillas para purificar el agua.

Historia
•Época Inca (1438-1534)
Algunos arqueólogos señalan que la ciudadela fue probablemente construida durante la administración del
Inca Pachacútec en el siglo XV; pero otros afirman que su edificación fue durante el gobierno de Túpac Yupanqui o incluso de Huayna Cápac que se construyó este complejo. Fue un centro tanto cultural como religioso para la región. También se estima que la ciudadela jugó un importante papel sirviendo como nexo entre la selva amazónica y la ciudad imperial del Cusco.
•Época de transición (1534-1572)
Choquequirao es considerada uno de los últimos bastiones de resistencia y refugio de los Incas, quienes por órdenes de
Manco Inca, abandonaron la ciudad del Cusco para resguardarse en las ciudades de la región Vilcabamba, cuando alrededor del año 1535 el Cusco se encontraba sitiado por los españoles. Fue en este lugar donde Manco y los demás Incas de Vilcabamba resistieron el embate de los españoles, hasta la captura y ejecución de Túpac Amaru I en 1572.
•Redescubrimiento y restauración
En 1834, José María Tejada (prefecto del Cusco) viaja a la ciudadela atraído por las leyendes sobre tesoros en Vilcabamba; así mismo en 1837, Leonce Angrand cartografió el lugar por primera vez, pero sus mapas fueron también puestos al olvido. No fue hasta 1909, año en que el arqueólogo Hiram Bingham y el topógrafo Clarence Hay (ambos norteamericanos) visitaron Choquequirao y elaboraron una descripción minuciosa del sitio, que la ciudadela adquirió mayor atención por parte de los arqueólogos, el gobierno y los turistas. Las primeras excavaciones comenzaron varias décadas después de la visita de Bingham, alrededor de 1970; así mismo en 1986 se hacen estudios intensivos y un plan de restauración del sitio. Actualmente, se calcula que sólo un 30% del complejo, que comprende unas 1810 hectáreas, ha sido desenterrado y puesto en funcionamiento como zona turística; se prevé la finalización de la restauración para el 2011, tardando aún más el estudio y comprensión de su legado histórico.

Posición Estratégica
Desde la perspectiva andina su ubicación es indudablemente estratégica, lo que le permitió a este singular asentamiento abarcar y tener un dominio sobre lo que podría considerarse uno de los trayectos altitudinales más extraordinarios del país.
A su vez, desde el aire los investigadores, que lo han apreciado, dicen que Choquequirao se muestra como un gran libro abierto, con el caudaloso río Apurimac a sus pies y una gran cadena montañosa que se precipita hacia las vertientes orientales cubiertas por una inmensa vegetación tropical; siendo otra muestra de la pretensión andina de dominar el mundo desde las alturas.

Arquitectura
Aun cuando solo el 30 por ciento, de 1,810 hectáreas del complejo, han sido rescatadas, es posible suponer que Choquequirao era más que una fortaleza, un sitio religioso. Por su locación es probable que haya sido el centro religioso más importante y que estaba ocupado por los sacerdotes y aquellos consagrados a las divinidades. Se ha encontrado pinturas y cementerios que confirmarían esta teoría. Choquequirao está ordenado en nueve zonas entre los que destacan el centro político religioso, el sistema de fuentes y canales con acueductos, y el grupo de las portadas. Nueve zonas construidas como pequeñas aldeas alrededor de una gran plaza donde se encuentran todas las calzadas provenientes de cada zona. Se ha logrado ubicar la plaza superior (Hanan), los depósitos (Qolqa), la plaza principal (Huaqaypata), la plaza inferior (Hurin), el sistema de andenes de cultivo inmediatos a la plaza principal (Chaqra Anden), la plataforma ceremonial (Ushno) y la vivienda de los sacerdotes en la parte baja de la colina. Por esto se presume que Choquequirao fue un gran centro político y económico, que sirvió como enclave comercial y cultural entre la costa, sierra y selva.
Choquequirao presenta múltiples edificaciones de dos pisos con hornacinas en el interior. Además de algunas puertas y nichos hechos con adobe jamba y canales de regadío. El material que fue usado son piedras canteadas con morteros de barro.

Clima
Choquequirao cuenta con un clima cálido alternado con temperaturas frías en las noches. La temperatura media anual es de 16ºC.

Biodiversidad
•Fauna
El entorno de Choquequirao es uno de los más ricos en biodiversidad, sin embargo en esta zona, no se sabe con exactitud el número de especies en plantas y animales que existen. Todas estas especies se han acondicionado a pesar de las variaciones de temperatura como es sol durante todo el día e inclementes heladas durante la noche.
Entre las más relevantes especies se tiene:
- Al cóndor
- La taruca
- El zorro
- El zorrino
- Las vizcachas
- El puma
- Los picaflores
- Los osos
- El tucán de altura
- Los quetzales
- Tigrillos
- Gallito de las rocas

•Flora
La flora del lugar esta compuesta por helechos gigantes y una gran variedad de orquídeas, donde destaca la de la variedad wakanki. Al fondo del gran valle y bajo el efecto térmico del curso de agua que lo recorre, los bosques de la ceja de montaña brindan su calidez y condiciones ideales para una enorme variedad de cultivos de coca, achiote, maíz, cacao, café y frutales.
Desde el punto de vista ambiental, el principal valor de estos ecosistemas reside en el rol que juegan los exuberantes bosques que crecen en las partes altas de sus montañas para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región captando el agua de las lluvias y conduciéndola sin causar erosión hacia el río Apurímac.